Sentía muchísimo calor ...


Sentía muchísimo calor, se acomodó y lamió con avidez. Lo agarró con decisión con ambas manos y se dedicó a recorrerlo con la lengua desde la parte inferior hasta llegar a la superior, donde se dedicaba a describir con la lengua un pequeño círculo, acabando con un chupetón. Y vuelta a empezar.


De vez en cuando chasqueaba la lengua con el paladar, disfrutando de su sabor.
Era tan suave y agradable al tacto de sus labios, de un sabor tan delicioso. 
Se deleitaba a cada nuevo lametón y seguía y seguía. Por momentos no existió nada más que aquello que sucedía en su boca, libando como una pequeña abeja en un florido jardín. 
En lo que le parecieron no más que unos segundos, su lengua llegó al palito de madera del polo.



Y hasta aquí, mi opinión sobre inconsistentes novelillas de medio pelo y sobre aquellos que se sienten transgresores leyéndolas ..... Adjunto enlace sobre opinión con la que estoy totalmente de acuerdo, y de paso, animo a todos a descubrir a la infinidad de buenos autores eróticos de todos los tiempos que ofrecen más por menos de 17,95€ y sucumbir a la última moda. 

1 comentario:

  1. Los dobles sentidos o lecturas en las obras son una muy buena muestra de inteligencia y de saber jugar con los prejuicios del lector. El cual impone sus idea de lo que cree esta leyendo antes de que se lo confirmen. Inevitablemente todos lo hacemos siempre pues nuestra curiosidad nos hace intentar descubrir las cosas por nuestra propia cuenta antes que nos las expliquen.
    Por otro lado la columna de Las mujeres según Christian Grey esta muy bien.

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