A la deriva

Raquel


A la deriva, perdido, roto, con grietas. Los restos de un naufragio. 
La humedad que empieza a filtrarse por las paredes. La gotas se recogen, engordan hasta madurar y caen en forma de lluvia en el piso. Chisporroteando. Entonando una melodía que narra paisajes y lugares desconocidos. 
Crecen los charcos, y el eco de las gotas maduras llena las estancias. 
Navegando junto a las rocas, con todo el peligro que eso trae. El casco lleno de rozaduras, los gritos de las madera al entrar en contacto con ellas. Un marinero kamikaze. 
Los sueños empastados de aventuras en alta mar, jugando con los peligros de la orilla. El haz de luz que le da en la cara, en los ojos perdidos en la inmensidad azul. A la deriva.
Encallado para siempre, estático, frío, oxidado. Los restos de un naufragio.


Raquel