Inconvenientes

Los inconvenientes de no tener polla. La metáforas fálicas que tan bien adornan los párrafos en los libros, en los versos o en las canciones de rap.
No me gustaría parecer una de esas chicas que hablan con eufemismos, como si la tuvieran, en un intento pueril de parecer “progres” y resultando no ser más que una caricatura de lo que se espera de ellas.
Una polla te puede llenar la boca, depende de cual, eso está claro, puedes hablar de ella y llenar todo el espacio vacío, puedes hacer referencias a estalactitas, rocas o a salchichas alemanas y manchar hojas y hojas ... de tinta.
Pero yo no tengo polla. Ahora mismo tengo hormigas y el azúcar en la nevera. Tengo a Sanchos y Elfos metidos en la cabeza y mientras imagino como son todas esas pollas escritoras, una línea de pequeños seres recorre el parquet, una línea intermitente en una inmensidad marrón.
Y la comida se me ha enfriado en el plato. Y he llenado el ambiente de dióxido de carbono y de nubes de pensamientos, como los bocadillos de un cómic. 
¿Dónde está mi polla? ¿Dónde está mi genio literario? ¿Dónde está mi duende? ... mi ching, mi flow... .