En Lilliput.



He leído un artículo en el que nos cuentan que las porno stars lo están petando, que han llegado al mercado de lo trascendente, de lo cultureta, de lo cool. Lo cierto es que me alegro del avance, de que ya no sea un estigma social, como lo eran los tatuajes de anclas y calaveras. 

Y todo, a pesar de la nube misógina que nos intoxica la retina con la publicidad o internet y el oído con el típico amigo o amiga y sus parrafadas moralistas. Resulta, que nacer guapita y tener la suficiente madurez como para comprender que follar es algo natural, tiene un filón profesional (va con segundas claramente) que te permitirá, no sólo rodearte de lo más selecto de la cultura mainstream, sino montarte tu chiringuito y en definitiva tener el perfil alto que te garantiza el éxito.

Partimos de la base, de que no todo el mundo vale para el porno, (algún listillo con cinta métrica en la mano me lo querrá rebatir) por más agraciada o de mente abierta que se sea, pero tampoco consigo enlazar el hecho de follar bien ante la cámara con el resto de habilidades que pueda requerir otro tipo de actividades empresariales. Si hablamos de Sasha Grey, por ejemplo, creo que es la excepción, escribe libros, actúa y todo lo hace bien. Ella es excepcional.

En realidad estoy confusa, ¿Se acepta o no se acepta? ¿Hemos avanzado o no?
No sé sí deseo estar buena para tener alguna posibilidad real de desarrollar alguna actividad interesante en campos más meritorios para mi o me molesta esta especie de necia doble moral, que por un lado encumbra a una mujer bella que se dedica al porno y al mismo tiempo la menosprecia por ello, aprovechando la mínima ocasión para preguntarle auténticas estupideces, jugando a ese juego burdo de : "te he visto desnuda y lo sabes" como si fuera una jodida cosa tan extraordinaria. Vamos, que más allá del lógico morbo que pueda despertar una mujer hermosa y osada, no entiendo el escándalo.

Llevo años imaginando que llegaría ese día en el que podría dedicarme a lo que me gusta, a escribir, no esto, a escribir de verdad, algo bueno y de calidad e inmediatamente alcanzaría ese estado de gracia en el que me sentaría en una mesa a escribir y no pararía hasta tener una historia acojonantemente buena, hablo de una historia redonda, con todo lo que debe tener, mierda, frustración, pena, ira, una historia de la vida real. Pero no sé si con mi vida real, esta vida anodina y de lo más normal lograré trascender.

¿Pude haber empezado antes? ¿Ya es demasiado tarde? ¿Sé realmente lo suficiente como para tener un nivel mínimamente aceptable?

Lo bueno de escribir, al margen de subterfugios, es que puedes ser quien quieras, es muy posible que escriba sin poca convicción aquello que tiene que ver conmigo y sin embargo, tengo la sensación de tener esa especie de súper-poder del camaleón y pensar que soy otra u otro, con una natural espontaneidad.

Siendo fiel a la verdad, mentirme a mi misma es el ejercicio que más me gustaba practicar y quizás por eso, a lo largo del día me salva de no querer mandarlo todo a la mierda. Porque cuando ya sabes que todo es futilidad, siempre le ves las orejas a todo y es fácil cansarse y caer en esa especie de madriguera de conejo y ya no poder salir,  poder practicar ese ejercicio, hace que pueda soportar el trabajo, dinero, preocupaciones, discusiones, enfermedad, todas esas cosas que componen esta vida real mía tan poco estimulante, voluptuosa y exuberante.

Supongo que por eso me gustan esas mujeres que se atreven con todo, no sólo en un papel o en una hoja en blanco del TextEdit. Pero, con lo de dedicarme al porno para conseguir cotas inalcanzables, yo qué sé, no lo tengo claro. Espero poder escribir aunque tenga que seguir trabajando en un bar o en una tienda de lunes a lunes, haciendo punching con los relojes. Aunque, con el tiempo y cada vez más, me parece, que sólo te podrías dedicar a esto siendo una de "esas personas", la beautiful people, los snobs de la moda de turno y tibios discursos de izquierdas. Bohemios de pacotilla con pornográficas cuentas corrientes.

Puedo jugar a ese juego de mentirme a mi misma e imaginarme como es eso de joder estéticamente. 

¿Cómo sobrevivir a nuestros sueños en el país del "megustatumierda"? Manual de uso.


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