Cuando alguien piensa que eres estúpido y tu no paras de darle motivos.

A todos nos gusta creer que somos seres humanos interesantes, con inquietudes culturales y artísticas y que mantenemos la calma antes situaciones adversas de diversa índole, porque somos seguros e inteligentes y un montón de cosas más, que repito, nos gusta creer, como en aquellos anuncios de FAD, que rezaban: "Ella cree que está pasando esto, pero en realidad está pasando esto otro" y era una cosa poco bonita.
Lo cierto es que todos tenemos lo que más o menos nos vamos proponiendo en la vida, uno es como quiere ser y la verdad de las verdades, es que si eres más pringado o menos, lo voy a decir, debemos culparnos a nosotros mismos. Aunque sí les reconoceré, que de la misma manera, tenemos a "esas personas" que se convierten en nuestra kryptonita social, ese grupo escogido de personas, que quizás, porque nos empeñamos en demostrar lo desenvueltos que somos, lo guays que somos, lo alucinantes que somos y en definitiva por querer tirarnos el moco de aquella manera estúpida, nos provocan la ineptitud repentina al encontrarse cerca. Y si creemos que es por eso de las casualidades, flaco favor nos hacemos, porque como dijo un sabio, "las casualidades no existen" y como dijo otro "la estupidez humana no tiene límite".
Como me pasa muy a menudo, lo confieso abiertamente, a ver si se convierte en el paso definitivo para la cura de la zopenquez, yo me imagino que debe parecerles una cosa tierna y simpática, como la impresión que te da en las comedias americanas el/la protagonista poc@ habilidos@ socialmente que mete la pata sin parar.
Sé que es ficción, y también sé que el hecho de que sean físicamente agraciados ayuda a tener un mejor concepto de la persona en cuestión. Pero me jode pensar que además de estúpida y torpe, una es fea y no despierta ningún tipo de empatía en los otros. Ni siquiera despierta un sentimiento de admiración los tatuajes y los piercing, cuando una se siente como una SG, una aspirante a Hell Angel, una echada pa´lante que se suele decir, ni tu aspecto lejos de las modas de turno, ni tus gustos literarios, tu selecta colección de películas en DVD, ni tu lista del iTunes, lejos de los superventas que te llegan a avergonzar por parecer música facilona de adolescentes. No, no, a esa gente a la que no paras de darle motivos para que piensen, pasen los años que pasen, que eres algo lenta, le parecerás siempre lo mismo, quiero decir, que tendrán un concepto inamovible de ti y es quizás por eso, porque te lo hueles a la legua, te empeñas en hacerles creer lo contrario, te pueden los nervios y vuelves al punto de partida. Cuando parecía que el destino ponía la pelota en tu tejado para enmendar el posible error del pasado que te había hecho quedar fatal, ¡CATAPLÚN!
Tomo la determinación en este momento, de asumir lo que soy sin pensar mucho más en ello ... o sí ... no sé ... .





No hay comentarios:

Publicar un comentario