Apenas un recuerdo

Entenderán ustedes que todo lo que cuente aquí, está irremediablemente contagiado por mis propias manías, que no son pocas. 
A mí el verano ya no me gusta, estoy cansado del calor, de la música ligera y de la obligación de ser feliz en una hamaca de playa, como si en uno de esos chismes, alguien pudiera no machacarse los riñones. ¿Por qué sonríe esa gente de los anuncios de refresco? 
He esperado tanto durante cada año, a que pasara cada mes y cada hora, con toda su parsimonia cargada de rutina y recuerdos, que cuando veo su rostro al fondo del comedor, tomar asiento junto a la ventana, esa cara que descubrí un mes de julio de hace ya diez años, todo eso no me importa.
¿Será posible que ya no me recuerde? Cómo podía olvidar todo lo que ocurrió, aunque luego volviera a sus propias rutinas y a sus propios recuerdos, cómo podría olvidar que le quité un enfado con un beso, que salía de su bungalow roja de furia casi corriendo, por los jardines del complejo en medio de la noche, con un vestido ligero y corto y los pies descalzos, tropezó y cayó  
y yo corrí a ayudarla y no pudimos reprimir el impulso, después de mirarnos apenas un momento. Cómo pudo olvidar que después huyó y que yo me quedé paralizado, mirando como se alejaba de mi y se la tragaba la noche.
Estaba demasiado avergonzado para intentar localizarla los siguientes días, así que dejé pasar un año entero, como si necesitara clavarme más la herida del corazón y volví a tientas, volví a lo loco, deseando encontrarla en el mismo bungalow, aunque su compañía no fuera nunca la mía.
He seguido viniendo, como en un ejercicio de castigo por no haberla retenido a mi lado unos minutos más. En unas ocasiones, como en esta, podía verla pasar, o tomar el sol en la piscina, en otras no había rastro de ella. 

El verano ya no tiene el mismo encanto y tampoco pasear a medianoche descalzo, ni los vestidos ligeros y cortos. Dudo mucho que los besos me quitaran ya todas estas chifladuras que he ganado en todo este lapso de tiempo, en esta pausa estival, que ya no es lo mismo ni lo será jamás.